Historia


El Eco-museo del Pastoreo se fundó oficialmente en el año 2000 en Pontebernardo, un pueblo alpino situado a 1.400 metros de altitud en el municipio de Pietraporzio (CN). Todavía el verdadero origen de esta realidad cultural, económica y social se remonta a muchos años antes, cuando la Comunidad Montana Valle Stura emprendió un viaje de renacimiento cultural y revitalización económica de la actividad del pastoreo y del contexto socioantropológico vinculado a ella. El Eco-museo empezó, por un lado, con la recuperación de la raza ovina sambucana, autóctona del valle, que estaba en peligro de desaparecer en los años 80, y por otro, con el redescubrimiento del patrimonio cultural inherente al mundo pastoril del valle y sus ramificaciones en la Crau francesa, que durante décadas acogió a muchos montañeses que criaban ovejas merinas en la Provenza para complementar sus ingresos familiares.


El Valle de Stura es un territorio de montaña por excelencia, arraigado a su propia historia, tradición, cultura y lengua, guardián de un patrimonio que es riqueza para el futuro. Por lo tanto, es en este contexto en el que se pone en marcha el proyecto del Eco-museo del Pastoreo, establecido por la Región del Piemonte a raíz de la Ley Regional nº 31 del 14 de marzo de 1995. El Eco-museo del Pastoreo es un camino –draio en langue d’oc- que la comunidad local está trazando escarbando en las raíces de su historia: el objetivo no es proponer una vuelta a un pasado idílico, sino sacar a relucir el pastoreo como recurso económico importante y valorizar el patrimonio de conocimientos relacionado con él.


Hoy, más que nunca, está claro que la vuelta a las actividades tradicionales es la única forma de microeconomía sostenible y duradera para los territorios marginales. El objetivo es ayudar a construir un futuro para nuestra comunidad -más equilibrado, más respetuoso con la naturaleza, con la calidad de vida- partiendo precisamente de su situación marginal. El Eco-museo es un instrumento que pretende sensibilizar a los agricultores y a la comunidad sobre el valor de su trabajo, su modo de vida, las tradiciones y la cultura de la zona de montaña que representan. Al mismo tiempo, pretende promover y activar estrategias innovadoras para revitalizar la economía de la montaña.